sábado, 2 de diciembre de 2023

Cuerpo: amor, equilibrio y cambio

 Sí pasa.

Sí pasa que cuando duras mucho tiempo viéndote al espejo, conviviendo día a día contigo mismo en el reflejo y que no estas del todo a gusto con tu cuerpo, con el cómo te ves… sí pasa que cuando empiezas a ver cambios, te vuelves adicto a verte en el espejo. ¿Y qué tiene?

Te vuelves adicto a verte en todos los reflejos, a tomarte fotos en todas las posiciones porque es impresionante para uno el ver que por fin desde cualquier ángulo, te gusta lo que miras.

Era algo que veías lejano y casi imposible pues todo el tiempo nos avientan ese positivismo tóxico de “amarnos tal cual somos”. Pero aunque estoy de acuerdo en aceptarnos. Reconozco que también amarse implica abrazar lo que deseas, tener el valor y coraje para no estancarte o conformarte con aquello que no te gusta y moverte hacia lo que nos mueve, nos motiva, nos impulsa.

En esta reflexión me quiero enfocar únicamente en la parte emocional y no tanto en la parte técnica. Porque por supuesto que no quiero dar a entender que realicemos cosas que atenten contra nosotros. Hablo de la parte emocional al querer hacer cambios con tu cuerpo que se obtienen a través de hábitos que te hacen bien y finalmente todos somos diferentes: para algunos funcionan unas cosas y otros necesitan cosas distintas. Pero todos tenemos una variable en común: emociones y sentimientos y de eso es de lo que quiero hablar.

Me he sentido culpable por sentir esto, por subir mis historias todos los días, por ver las cosas de este modo y la verdad es que no entiendo muy bien por qué. Si finalmente ha sido mi lucha, mi trabajo, mi esfuerzo y disciplina. Cuando no estaba en este lugar, sentía mucho dolor, incertidumbre, pues había caído en un espacio físico y emocional en el que no estaba a gusto y no quería estar.

Sinceramente no sabía cómo modificarlo pues en todo este tiempo no he dejado de hacer ejercicio ya que es algo que me encanta, me apasiona hacerlo. Ya tengo tiempo sin comer cosas o muy grasosas o dulces en exceso. Por lo que aún me pregunto si fue mi depresión. Es chistoso cómo sigo aprendiendo conforme pasa el tiempo. Es como si cuando estas pasando por algo doloroso, tu mente te protegiera bloqueándote de tu realidad para permitirte existir con lo que te alcanza de energía.

Cuando murió Isma, tardé solo 2 meses en irme a vivir sola y siento que mi mente dosificó como pudo para permitirme sobrellevar mi corazón roto con el factor de auto sustentarme. Mis recuerdos son borrosos del año 2022, no logro recordar 100% lo que comía o bebía pero tampoco recuerdo que nada de eso fuera en extremo.

Pero desde que a los 16 años me interesé por el camino de los cambios físicos hasta ahora he aprendido y sigo aprendiendo que la salud y equilibrio a veces ni siquiera tiene que ver tanto con cantidad o calidad sino como con la *gestión*. El saber qué es lo primero y último que comes, reconocer los horarios de tu panza, de sus procesos y flujos según el ritmo en que llevas tu vida (que cambia constantemente). El saber dormir lo suficiente y tomar suficiente agua. El no durar mucho tiempo sin comer aunque tengas mucho trabajo o sientas que no estas haciendo mucho como para “merecer” comer. El saber comer despacio, poder escuchar a tu cuerpo cuando ya no quiere y cuando ahora sí ya muere de hambre y no limitarlo. Saber qué contienen los alimentos que consumimos y las diferentes formas en que nos aportan o afectan.

Comprendí también que hacer ejercicio no tiene porque doler para dar resultados, que se puede gozar y que si es de tu interés meter más retos que pueden requerir cierto dolor físico, es importante hacerlo por convicción, por diversión y con compromiso al cuidado de tu integridad física y mental, sin dolor emocional.

Este es mi proceso interno por la vida y es fascinante ver la forma en que se conecta y expresa de manera externa con mi cuerpo. Quiero que mi cuerpo, mis acciones… sean reflejo de lo que llevo dentro.

Una vez más reafirmo la importancia de reconocernos internamente para poder dar a lo que nos rodea nuestro toque único que nos fue dado para compartir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario